La inteligencia artificial puede ser una herramienta maravillosa para organizar horarios, preparar menús, planificar viajes o encontrar nuevas ideas para la rutina familiar. Pero para utilizarla bien, no solo debemos aprender qué preguntarle. También debemos saber qué información no necesita conocer.

Para mí, una de las reglas más importantes es muy sencilla: si una información es privada, delicada o permite identificar a tu familia, no la compartas si no es realmente necesario.

Esto no significa que todo lo que escribimos se publique automáticamente en internet. Sin embargo, la información sí se transmite al proveedor de la herramienta y puede quedar almacenada o utilizarse de diferentes maneras, dependiendo del servicio, el tipo de cuenta y la configuración de privacidad.

No necesitas contar todos los detalles

La IA no necesita conocer el nombre completo de tu hijo, su escuela ni tu dirección para ayudarte a crear una rutina.

En lugar de escribir: “Mi hija Sofía Martínez estudia en la escuela X y sale todos los días a las 3:15”, puedes decir: “Tengo una hija de seis años que sale de la escuela durante la tarde. Ayúdame a organizar una rutina que incluya merienda, descanso, tareas y tiempo en familia”.

El segundo mensaje ofrece el contexto necesario sin identificar a la niña.

También evitaría compartir:

  • Nombres completos y fechas de nacimiento.
  • Direcciones o ubicaciones exactas.
  • Nombre de la escuela, guardería o actividades.
  • Horarios detallados que se repiten todas las semanas.
  • Documentos médicos, escolares o legales.
  • Contraseñas, números de identificación o información financiera.
  • Situaciones familiares delicadas que incluyan datos identificables.

¿Y las fotografías?

Yo prefiero ser especialmente cuidadosa con las fotografías de los niños. Aunque algunas herramientas permiten analizar o modificar imágenes, antes de subir una foto me preguntaría: ¿realmente necesito utilizar la imagen de mi hijo para obtener esta respuesta?

En la mayoría de los casos, podemos describir lo que necesitamos, utilizar una imagen genérica o eliminar la información que permita identificar a la persona.

Revisa los controles de privacidad

Cada plataforma tiene políticas y configuraciones diferentes. Por ejemplo, ChatGPT permite desactivar la opción “Mejorar el modelo para todos”. También ofrece conversaciones temporales que no aparecen en el historial ni se utilizan para entrenar los modelos, aunque pueden conservarse durante un periodo limitado por motivos de seguridad.

Estas configuraciones ayudan, pero no sustituyen nuestro propio criterio. Mi recomendación sigue siendo compartir únicamente la información necesaria.

La IA puede ayudar, pero tú decides

La idea no es tenerle miedo a la inteligencia artificial. Es aprender a utilizarla de una manera consciente.

Podemos pedirle ayuda para organizar una semana, preparar un menú o adaptar una rutina sin entregarle toda la historia privada de nuestra familia. La IA puede presentarnos opciones, pero nosotros debemos revisar sus respuestas y tomar la decisión final.

En Balance by Genny quiero ayudarte precisamente con eso: encontrar herramientas que simplifiquen la vida familiar sin perder de vista la privacidad, el criterio y lo verdaderamente importante para cada hogar.

Fuentes consultadas para verificar datos